El gobierno fueguino cuestionó con dureza la presencia del buque inglés en el puerto que es administrado por la Nación. El vocero de Milei dijo que no representa una pérdida de soberanía.
El amarre de un buque británico en el puerto de Ushuaia generó cruces entre el gobierno nacional y la administración fueguina. Desde la provincia catalogaron el ingreso del petrolero VS Promise como “inadmisible”, ya que el Reino Unido mantiene la ocupación ilegítima de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur. Para el gobierno de Javier Milei, en cambio, no representa una “pérdida de soberanía” ni viola la legislación vigente. En el Congreso, diputados de Unión por la Patria presentaron un repudio a la permanencia y operación del buque. La diputada fueguina Andrea Freites presentó un pedido de informes y calificó de “descarado” el accionar del gobierno y remarcó que “no hay antecedentes” de algo similar. Además, aseguró que “no hubo comunicación con la provincia” y que la habilitación del ingreso corrió por cuenta del puerto, que hace ocho meses que está intervenido por la Nación. “Las decisiones son del puerto”.
Página/12