9 de agosto de 2020, Rosario, Argentina
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Cáñamo industrial: es hora de perder los prejuicios

23 de julio de 2020

Algunos añoran los tiempos en que la soja estuvo a 600 dólares y el viento de cola empujaba al país, pero esos tiempos no volverán en el corto plazo y menos de la mano de la soja. ES momento de pensar y prever algo más para el futuro. 

Por Julio Decima

Argentina tiene recortados los retazos de su memoria cañamera. Como en todos los países de América, aquella rica historia que empezaba en el cultivo y pasaba por los telares fue detenida.

El prohibicionismo hizo trapos añejos al cultivo del cáñamo industrial. Pero hay recuerdos memorables hasta el día de hoy. Las alpargatas “Rueda” tenían suela de cáñamo. Cuerdas de cáñamo atadas sostenían los pies de los abuelos y tátara abuelos. Hoy, su siembra y cosecha no paran de crecer, en todo el mundo.

El cultivo de cáñamo tiene oportunidades por sus virtudes agronómicas, bajo o nulo requerimiento de agroquímicos, rapidez en la maduración para obtener beneficios, versatilidad de productos derivados y no desgasta los suelos. La tecnología actual aprovecha toda la planta de manera sustentable. Hay quien calcula que es posible elaborar más de 5.000 productos y unos 25.000 subproductos con fibras, hojas, semillas y flores del cáñamo. Llegó el tiempo de probar.

Cáñamo industrial: es hora de perder los prejuicios

Algunos añoran los tiempos en que la soja estuvo a 600 dólares y el viento de cola empujaba al país, pero esos tiempos no volverán en el corto plazo y menos de la mano de la soja.

Aún los valores de producción son convenientes pero a todos los embarga la pregunta: ¿hasta cuándo durarán los buenos tiempos?­

Si la tonelada cae por debajo de los 300 dólares la situación se hará más compleja. Los fletes no han bajado aún, ni tenemos estructuradas formas de traslado más económicas, las zonas periféricas cada vez pueden tolerar menos esta presión y aunque las retenciones se han reducido, el cultivo de la soja no tiene el mismo atractivo, lo que por un lado es un alivio. El monocultivo no es lo mejor para un país.­

El momento de pensar y prever algo más para el futuro. 

La propuesta que van a leer no debe interpretarse bajo la luz del realismo mágico, al que somos tan propensos. Esto no es magia ni la salvación mesiánica. Sino la obtención de otras variedades de cultivos que pueden hacerse fuera de las zonas núcleo y lograr un procesamiento local que le otorgue una plusvalía al producto. Me refiero al cáñamo o cannabis sativa que tiene la "desgracia" de compartir el mismo nombre con la planta que produce marihuana.­

PUNTO CLAVE­

La divisoria de aguas en este tema pasa por la presencia o no de un cannabinoide conocido como THC (tetrahidrocannabinol), el responsable de la actividad psicotrópica de la marihuana. Vale aclarar que hay cientos de variedades que poseen distintas proporciones de THC, desde casi nada al 25%. A los fines prácticos, concentraciones menores al 1% no tienen efecto psicotrópico... y el cáñamo industrial no tiene tales concentraciones.­

Esta es una planta que se cultiva en Asia donde hace 4.000 años y por siglos fue una fuente de productos textiles imbatible. Las velas de los barcos que cruzaban el Atlántico eran de cáñamo, al igual que la ropa de sus marinos y las tropas revolucionarias que pelearon por la independencia de las colonias inglesas en América.­

El acta de la Independencia de los Estados Unidos está firmada sobre papel de cáñamo que cultivaban granjeros como George Washington en Mount Vernon. Nuestro Manuel Belgrano escribió extensamente sobre el tema y cifraba las esperanzas de progreso de la Argentina en la producción de cáñamo. ¿Por qué no le hacemos caso al creador de la bandera, quien antes de ser militar era abogado y economista?­

El cáñamo industrial tiene un enorme potencial porque no solo sirve para papel y productos textiles, su semilla tiene una alta concentración de ácidos grasos insaturados y un 35% de materia proteica. Factores que lo convierten en ideales para la nutrición de humanos y animales. También sirve para la construcción mediante la conformación de ladrillos términos o produciendo una especie de cemento conocido como `Hempcrete'.­

Sin embargo, el producto que más entusiasma actualmente es la confección de un plástico biodegradable. El mundo tomó una mala decisión al implantar el plástico derivado del petróleo: a esta altura hemos contaminado la tierra y el mar. Un plástico que sea biodegradable vendría a resolver este problema de polución. Ya existe una demanda de fibra para estos productos.

Muchos de los tableros de automóviles de alta gama están incluyendo este tipo de material. ¿Algún día será obligatorio hacer este material? Quizás en breve podamos reeditar el HEMP CAR que Henry Ford mostró en 1937, un vehículo hecho con plástico fortalecido de cáñamo (si revisa los videos verá como el vehículo es martillado impiadosamente porque llega a ser diez veces más fuerte que el acero). No sólo el chasis era de cáñamo sino los tableros, el volante y los asientos.  

Además funcionaba con biodiesel a base de cáñamo. Esta era tecnología de hace ¡80 años!­

Por último, sobre sus usos medicinales: no nos vamos a cansar de decir que el camaño no tiene THC (o lo tiene en proporciones despreciables) y que por lo tanto no tiene efectos estupefacientes. El aceite de CBD (el cannabinoide más hallado en este planta) es vendido en forma libre en varios estados de Estados Unidos, en Europa y actualmente en Uruguay por su capacidad terapéutica como antiinflamatorio, antiepiléptico, hipnótico e inmunomodulador.

Por lo expuesto, creo que debe crearse un marco regulador que permita el cultivo de esta planta y el desarrollo de industrias relacionadas que ayude a la economía del país.

Desmitificando ­el cultivo­

­El cáñamo fue víctima de una generalización perversa cuando no se conocían los mecanismos de acción de los cannabinoides. Persistir en ellas pasa a ser un prejuicio, porque desde la década del 60 se tiene conocimiento de sus mecanismos de acción.­

De todas maneras, persiste el mito de que el cáñamo industrial se puede fumar con fines recreativos. Esto es falso, ya que no tiene THC.­

También se dice que los campos de cáñamo industrial podrían usarse para ocultar plantas de marihuana. Este sería el último lugar donde esconderlas porque el cáñamo se cultiva de manera diferente a la marihuana (20/30 plantas por metro cuadrado de esta última contra 500 plantas por metro cuadrado de la primera).­

En segundo lugar, la particular forma de reproducción hace que la polinización del cáñamo y la marihuana termina alterando las concentraciones de cannabinoides en desmedro del THC. Es tiempo de dejar ciertos prejuicios de lado, ¿no les parece?­

Cannabis, Cáñamo y Marihuana

¿Hay diferencias?

María, weed, ganja, o simplemente hierba. Todas estas denominaciones y muchas más, de seguro las has escuchado al menos una vez, referentes a la marihuana. Pero, ¿conoces los términos cáñamo y cannabis? Es probable que también los hayas visto en algún momento, pues últimamente es más común verlos en las etiquetas de algunos productos. Parece que se refieren a lo mismo, pero no lo son.

Existe mucha desinformación en torno a la planta de cannabis sativa y sus derivados, por lo que no está demás comenzar por saber identificar que el cannabis es la planta, que puede tener variedades, como la indica o la sativa y que esta última es la más popular, de la cual se obtiene la marihuana y el cáñamo.

Pues sí, la marihuana es un producto de las flores del cannabis; esas que tienen un alto efecto psicoactivo, para que estés súper high cuando termines con tu porro. En cambio, el cáñamo puede ser entendido como lo que resta de la planta y que, sin drogarte, te puede aportar muchos otros beneficios.

¿Cannabis, marihuana y cáñamo son iguales?

Es común ver estas denominaciones en productos o en temas relacionados al consumo de la marihuana, pero, ¿son la misma cosa? No. En realidad tanto la marihuana como el cáñamo son dos conceptos distintos, pero provienen de la misma planta, el cannabis. El nombre del cannabis, en su variedad sativa o indica, ha sido tomado genéricamente para referirse a cualquiera de las preparaciones, tóxicas o no, realizadas con esta especie vegetal.

Como se trata de un asunto de terminología, el cáñamo o hemp en inglés, es el nombre que se le ha asignado a la planta de cannabis sativa normalmente utilizada para elaborar diversos productos y alimentos. Esta variante no posee propiedades psicoactivas, porque en forma natural, contiene menos del 0.3% de tetrahidrocannabinol o THC que es el cannabinoide que sí te droga y que está presente en la marihuana.

Muy bien, entonces ¿qué es la marihuana?  Pues es un tipo diferente de la planta de cannabis sativa, esta vez con una concentración importante de THC, por lo que tiene efectos estupefacientes. A diferencia del cáñamo, de la marihuana lo que se cosecha son sus flores y se desecha el resto, porque en los tricomas de la flor es donde se concentra una mayor cantidad de THC.

¿Cómo puedo diferenciarlas entre sí?

Ahora que ya sabes que la planta se llama cannabis y que de allí puedes tener tanto cáñamo como marihuana, ten en cuenta las siguientes diferencias para que puedas identificarlas mejor. Como se mencionó previamente, la diferencia principal es que la marihuana contiene THC y el cáñamo, no. La primera te coloca, mientras que el segundo es rico en CBD, otro fitocannabinoide al que se le atribuyen unas cuantas propiedades terapéuticas.

Beneficios del Cáñamo

En cuanto al cáñamo específicamente, se ha determinado que es una fuente alimenticia muy completa, ya que es abundante en vitaminas y nutrientes sin los efectos psicotrópicos que muchas personas temen.

Contiene gran cantidad de antioxidantes como el Omega 3, Omega 6 y la vitamina E, lo que ayuda a mantener una piel y cabello saludables y de esta manera retrasa los signos del envejecimiento.

Es rico en fibra y minerales como el magnesio, calcio, fósforo, hierro y zinc, así que permite tener una buena digestión.

Fortalece el sistema inmunológico, aumenta el nivel de energía y mejora el metabolismo.

Disminuye los cólicos y malestares del síndrome premenstrual y agiliza la recuperación muscular luego del ejercicio.

El aceite de las semillas de cáñamo puede bajar el colesterol de forma natural, así como ayudar a mejorar la salud cardiovascular.

La proteína de cáñamo contiene los diez aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita y ocho adicionales que son no esenciales en cantidades importantes, por lo que es una proteína completa como la carne, la leche o los huevos.

El cáñamo también es base de diferentes tejidos, que son uno de los principales objetivos de su cultivo.

Cáñamo: actualmente, el aceite de cáñamo es muy utilizado en los lugares donde es legal, porque tiene propiedades medicinales y con la ventaja de que no causa efectos psicotrópicos. Este aceite también puede ser procesado en productos como jabón, cosméticos o biocombustible.

Otra forma de consumo es en forma de papel o plástico biodegradable, gracias a su tronco leñoso.  Un uso del cáñamo casi tan antiguo como el de fumar marihuana, es el de confeccionar textiles, cuerdas, lienzos y ropas con su fibra, porque es muy resistente y amable con el medio ambiente.

Recopilación Periodistica:

Julio Decima

Proyecto-CÁÑAMO-CANNABIS- 1-2 https://docs.google.com/document/d/e/2PACX-1vRsqSPOQvUBJj74tHU3Is3Z9ySL9jWZLZkO7uncxdIKxwC9vVen3EdTi-LJLVDSiSzujoxrGxLh0yX2/pub

Fuente: RN

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