| "un puntito" |
Los resultados oficiales se convirtieron en un duro golpe para el gobierno K

29/06/2009 - Los datos que difundía el Ministerio del Interior pintaba un panorama complicado para el kirchnerismo, con una importante pérdida de bancas legislativas y una cosecha magra en los principales distritos del país y también en Santa Cruz. "Se ha derrotado a la vieja y mala política", dijo De Narváez |
Fue una catástrofe para el gobierno. Por más que Néstor Kirchner haya dicho que fue sólo "un puntito" e incluso minimizara así el triunfo de Carlos Reutemann –que fue por algo menos de dos puntos–, ahora su principal adversario interno dentro del PJ. El oficialismo sufrió este domingo en las elecciones legislativas una dura derrota, que se tradujo en la pérdida de cerca de veinte bancas y un claro debilitamiento de su poder, y el ex presidente perdió con Francisco de Narváez en provincia de Buenos Aires, lo cual empieza a marcar el ocaso de la principal figura política del país en los últimos seis años.
Si se mantiene la tendencia de los primeros cómputos oficiales la derrota del kirchnerismo pinta para catastrófica. Lo que se anticipaba como una disputa voto a voto en provincia de Buenos Aires era, con el 24 por ciento de las mesas escrutadas asomaba como victoria de Francisco de Narváez sobre Néstor Kirchner por cuatro puntos. Además, el Frente para la Victoria estaba cuarto en Capital Federal y Córdoba, tercero en Santa Fe, segundo en Mendoza, y hasta perdía en Entre Ríos, la tierra de Alfredo de Angeli, donde el Acuerdo Cívico se llevaba el primer puesto con varios candidatos del campo. En Santa Cruz, también pintaba para derrota: el Frente Cambiemos para Crecer obtenía 42,55 por ciento de los votos y el Frente para la Victoria 41,14.
El golpe se traduciría en pérdida de bancas legislativas, y en la conformación de un nuevo mapa político con varios referentes opositores posicionados para 2011 y un matrimonio presidencial sin capacidad de acción propia para el próximo recambio.
Julio Cobos, triunfante en Mendoza, y Mauricio Macri, victorioso de la mano de Gabriela Michetti en Capital, fueron los primeros presidenciables en salir a celebrar los resultados y posicionarse entre los ganadores. Elisa Carrió, a pesar de que el Acuerdo Cívico no hizo una buena elección en Capital y peligaraba su ingreso a la Cámara de Diputados (iba tercera en la lista), buscó marcarle la cancha al gobierno nacional. "Venimos a anunciar en nombre del Acuerdo Cívico y Social que el gobierno de Kirchner ha sido derrotado a lo largo y ancho del país. El objetivo de estas fuerzas políticas ha sido en primer lugar multiplicar las bancas a diputados y senadores nacionales del Acuerdo Cívico y Social y lo ha logrado", afirmó.
Pasadas las 23.30 y con más del 40 por ciento de las mesas de la provincia de Buenos Aires escrutadas, Francisco De Narváez aseguró que los resultados que mostraba el escrutinio provisorio demuestran que "se ha derrotado a la vieja y mala política". "Varias veces dije que si no nos dividíamos, un día íbamos a cambiar la historia, y ese día es hoy", dijo exultante el Colorado. El gobierno, a la 0.15 del lunes, era el único que se mantenía en silencio, todo un signo del mensaje de las urnas.
Mientras tanto, distintas consultoras que realizaron bocas de urna estimaban que el oficialismo perderá entre 13 y 17 bancas de diputados en Diputados y al menos tres en senadores. Suficiente para poner al gobierno en una situación que hasta ahora no tuvo: no contar con mayoría legislativa propia. Lo que lo forzará a algo que no parece estar en su naturaleza: el diálogo.
Pero tendrá que venir sí o sí el tiempo de los consensos. Salvo que, el kirchnerismo, prefiera otro tipo de salida. |
Fuente: +Medios |
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