| Leyes polémicas |
El sexo dejó de ser tabú para el Congreso

30/08/2006 - El Parlamento está tratando diversas propuestas referidas a temas sexuales. Algunas ya fueron aprobadas, otras están en estudio. El Gobierno cambia con sus legisladores leyes polémicas (DNU o superpoderes) por leyes sociales. Raconto de los proyectos. |
Por Pablo Winokur
¿Qué fue lo que hizo que en tan poco tiempo esta Argentina cambiara tanto? ¿Fue un cambio cultural? ¿Por qué tanta apertura?
La palabra sexo sólo se mencionaba en secreto. Como si estuviera prohibida. De eso no se habla. Fue todo un logro el haber sancionado la ley de salud reproductiva y procreación responsable, que sólo pudo pasar el filtro del Senado con la renovación total de 2001, cuando las mujeres comenzaron a ocupar un tercio de los escaños. Esta ley tenía algunas características casi revolucionarias, porque permitía ver al sexo como una cuestión de placer y no como un mero acto reproductivo, al tiempo que transformaba al acto de cuidarse como algo más que la mera prevención de enfermedades de transmisión sexual.
Sin embargo, no fue fácil sancionarla. Incluso, en el Senado -el día en que se le dio tratamiento definitivo- hubo que soportar las dilaciones de la entonces senadora Nancy Avelín, quien sostenía la inconstitucionalidad del proyecto argumentando que la Carta Magna dice que hay que poblar la Argentina.
Hace unas semanas el Congreso logró dar un paso más allá en lo que hace a los temas reproductivos. La sanción de la ley que garantiza la prestación gratuita del servicio de ligadura de trompas y vasectomía. La misma contó con un amplio rechazo desde los sectores más vinculados a la Iglesia Católica. El caso más emblemático fue el de la senadora Liliana Negre de Alonso, quien llegó a hablar de una conspiración internacional para que los países latinoamericanos no sigan reproduciéndose.
La frutilla del postre fue la media sanción por parte de la Cámara de Diputados de la ley de Educación Sexual, que aún resta ser tratada por el Senado.
La buena educación
El tema de la educación sexual ha generado un importante revuelo en la Cámara baja. Por empezar, el tratamiento en la Comisión de Educación debió tener en cuenta siete proyectos, muchos de ellos dispares entre sí. Al recinto llegaron tres despachos: uno por la mayoría, que contó con las firmas de los legisladores del Frente para la Victoria, la UCR, el ARI y otros partidos, y dos por la minoría: uno de Esteban Bullrich del PRO y otro de los bussistas Eusebia Jerez y Roberto Lix Klett. A la hora de dar media sanción a la ley, la misma obtuvo 169 votos afirmativos y uno negativo, de Roberto Lix Klett. Eusebia Jerez y el PRO votaron a favor en general, pero se opusieron al artículo 5, aduciendo que los lineamientos de la educación sexual no deben ser elaborados sólo por la institución escolar, sino por toda la “comunidad educativa”, incluyendo a los padres.
¿Por qué se opuso Lix Klett? En la sesión pidió que “con detenimiento se observe lo que ha sucedido en Suecia, Austria, los Estados Unidos y otros países donde se han implementado políticas de este tipo y tuvieron un rotundo fracaso”. Además, agregó: “Esta educación ha motivado que se acelere el tiempo del comienzo sexual, lo cual ha provocado la pandemia de sida y de tantas enfermedades venéreas, como asimismo la crisis que hoy sufren los países desarrollados”. Por último, expuso sobre el derecho de los padres a decidir sobre este asunto.
La ley -que fue aprobada casi por unanimidad- promueve la educación sexual integral articulando “aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos”. Con su redacción intenta “promover actitudes responsables ante la sexualidad”, “prevenir los problemas” relacionados al tema y procurar igualdad de trato y oportunidades.
La propuesta ahora deberá ser estudiada por el Senado. En esa Cámara ya hay proyectos sobre el tema de Mirian Curletti, Norberto Massoni, Liliana Fellner y Amanda Isidori.
La novedad es que se sigue incorporando la temática sexual desde un costado más humano, tomando al sexo como una actividad más del hombre y no como una mera obligación de reproducirse.
Cuidate, querete
Sin embargo, existen otros proyectos que aún restan tratarse y que pueden resultar de suma importancia. Uno de los menos difundidos, pero que puede resultar central para muchas personas es el de la anticoncepción de emergencia, o pastilla del “Día Después”.
Se refiere a un medicamento que impide que el espermatozoide termine de fecundar el óvulo en las 48 horas siguientes a la relación sexual, pero sin que esto implique una práctica abortiva (es antes de la gestación del feto). Lo polémico del proyecto es que algunos jueces prohibieron la venta de estas pastillas por considerarla abortiva; los médicos dicen lo contrario.
Mientras este debate se da en el seno de la sociedad, en la Cámara baja hay un proyecto de la radical santafesina Alicia Tate. La iniciativa dice que “los servicios de salud sexual y reproductiva, de establecimientos médico asistenciales públicos y privados de salud, tendrán la obligación de proveer información, implementar programas de difusión y brindar asesoramiento sobre el uso de la anticoncepción de emergencia”, la cual deberá ser brindada en forma gratuita. “El suministro de la píldora anticonceptiva de emergencia sólo será con previo consentimiento por escrito y con la firma de la paciente requirente, haciéndose constar el mismo en la historia clínica de la misma”, aclara la redacción del proyecto. Tal vez lo más interesante de la iniciativa es que se obliga a las autoridades públicas a que, en caso de recibir una denuncia por violación, deberán llevar a la víctima a un centro de salud para que se le suministre la pastilla, previo consentimiento por escrito. La propuesta es acompañada por legisladores del ARI, del Socialismo y del FpV.
Otro tema que se está planteando en los últimos días está vinculado con la fertilización asistida. En la Cámara baja hay un proyecto de autoría de Alicia Comelli, quien propone modificar la ley de Salud Sexual y Reproducción Responsable para que “no sólo contemple los aspectos relativos a los métodos contraceptivos sino también los atinentes a la problemática de las personas que desean y no pueden concebir hijos”. Dentro de su propuesta -explicó la legisladora neuquina- “creemos imprescindible dejar establecido, en aras de una mayor protección para los administrados, que todas las obras sociales, empresas o entidades que presten servicios de medicina prepaga, de seguros médicos y asociaciones de obras sociales deberán contemplar en sus planes de cobertura médico asistencial y farmacológica, como prestaciones obligatorias, la cobertura para los tratamientos médicos, psicológicos y farmacológicos de los beneficiarios del programa creado por esta ley”. “Con ello se pretende reforzar el plano de igualdad frente a una misma problemática”, opinó. En el Senado hay proyectos al respecto de Hayde Giri, Alicia Kirchner y Luz Sapag.
Otra idea vinculada a la necesidad de prevención fue ideada por el senador Roberto Basualdo, quien propone crear un “programa nacional prevención desde la casa”. “Esta iniciativa legislativa -explicó Basualdo- se basa en una intervención centrada en la familia por lo que este programa pretende es abordar temas sobre conducta preadolescente, concentrarse en factores relacionados con los jóvenes, los padres y la familia, emplear métodos que tomen en cuenta e involucren a la familia para reducir las altas tasas de infección de enfermedades de transmisión sexual”.
El mismo legislador presentó otra propuesta para que quien “produzca, realice, edite, imprima, distribuya, comercialice o difunda programas o publicidad que tengan como contenido un tema sexual”, en cualquier tipo de medio de comunicación, deba consignar una o más frases que orienten a la prevención del contagio del sida y otras enfermedades de transmisión sexual.
También la senadora Liliana Fellner propuso que se generen jornadas o semanas destinadas a la difusión de estos temas. Siguiendo con las temáticas preventivas, también vale mencionar una propuesta que -si bien está en una dirección opuesta a las políticas que se vienen dictando- no se puede dejar de nombrar en este racconto. La idea es del mencionado diputado Roberto Lix Klett -acompañado por Nélida Manzur, Eusebia Jerez y Francisco Torres- quien pide a través de un proyecto de ley que todo paquete de preservativos lleve la leyenda: “El uso correcto del preservativo no garantiza el no contagio del sida ni de otras enfermedades de transmisión sexual”.
Cuando el sexo es delito
Pese a que el Congreso está avanzando en los temas sociales vinculados a lo sexual, también existen muchos proyectos vinculados a las denominadas “desviaciones sexuales”: más específicamente se habla de acoso, violaciones, pornografía infantil, entre otras prácticas. Al respecto existen decenas de proyectos en cada Cámara.
Por ejemplo, el que propone la no prescripción de los delitos de sexuales contra menores. Al respecto hay proyectos de Diego Sartori (FpV-Misiones), Emilio Kakubur (FpV-Misiones), Federico Pinedo (PRO-Capital) y Lucrecia Monti. Con algunas diferencias también aparecen sobre este tema Marcela Rodríguez y Lucía Garín de Tula. En el Senado hay proyectos de Amanda Isidori.
En esta línea, Sartori también presentó un proyecto para penar la pornografía infantil, similar al presentado por Julio César Martínez. En el Senado trabajan esta temática Guillermo Jenefes y Marita Perceval.
También aparecen proyectos para definir mejor qué es violación o abuso, haciendo factible que cualquier tipo de penetración sea considerada violación, como el de Mabel Müller. Otra idea es incorporar un registro de violadores (Paola Spátola y Mirian Curletti) o incluso hacer un banco de datos genéticos para esos fines (Carlos Ruckauf). En el Senado, uno de los que más está en estos temas es el titular del bloque justicialista, Miguel Angel Pichetto, quien tiene numerosos proyectos en la materia.
El tema del acoso sexual también debe ser estudiado por la Cámara baja. En la actualidad tiene media sanción un proyecto de la actual diputada Diana Conti, que se giró desde el Senado. Hay en Diputados otros proyectos de Claudio Lozano, Elisa Carrió, Luis Cicogna e Irma Roy, entre otros.
En los últimos años la sociedad argentina está viviendo una revolución sexual, donde se empezó a hablar de temas que siempre existieron pero de los que no se hablaba. Siempre existieron relaciones prematrimoniales, violaciones, abuso de menores, ligaduras de trompas, anticoncepción… sin embargo, siempre se preferían tapar estas cuestiones.
Ahora todos hablan y el Congreso no es la excepción. Las polémicas leyes que el Gobierno pide sancionar (superpoderes, regulación de decretos o Consejo de la Magistratura) hacen que los legisladores del oficialismo tengan una buena presa de canje para aprobar estas leyes sociales. Y hasta ahora parecen estar aprovechándolas. |
Fuente: Parlamentario |
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